Y yo me pregunto: ¿tú también eres el 80% de las personas que asisten a un funeral simplemente por cumplir? Ni habiéndose saludado por la calle en vida lo vas a despedir en la tumba, tiene narices. Mas narices tiene aun que todo el que muere ha sido en vida una bellísima persona, “muy honrado y muy trabajador” (con esta frase me rio un rato). Nunca falla… ¿Qué pasa? Parece ser que nunca se ha muerto un impresentable o alguno que no ha dado ni chapa en su vida… si, que mala es la Muerte, solo se lleva a los buenos…
Cada día me hacen más gracia los funerales, se están convirtiendo en las nuevas bodas. Me da la impresión que los que asisten al funeral, la mayoría vuelven a casa con la sensación de haber regresado de un picnic… Antes, cuando alguien fallecía se celebraba una ceremonia familiar que se desarrollaba entre lágrimas, lamentos, tristeza, en cambio la ceremonia de hoy al fallecer es como comerse un sándwich.
Me da bastante pena que las grandes catástrofes pasen a la historia como un record nacional, contra más sangre, más muertos, más amputaciones, mas disparos parece que más orgullosos estamos, mas aplaudimos.
Como dice Alejandro Jodorowsky en Las ansias carnívoras de la nada: toda desgracia es la raíz de una fiesta.




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